Una madura de Santiago me da las nalgas y me invita a su departamento a hacerle una exploración a todo ese culo bien formado.

Yo a ella la veía en el gym, pensé que era una mujer que estaba recién entrando a sus 30 pero cuando la vi más de cerca me di cuenta que aparentaba menos edad por tener un cuerpo en tan buena forma, la primera vez que platicamos no quise preguntarle su edad y sólo teníamos platicas rápidas, con el paso del tiempo nos fuimos desenvolviendo más el uno con el otro hasta que logré invitarla a salir, ahora yo soy quien no sale de su depa, ella tiene 45 y un culo de diosa, está divorciada y su marido tiene la custodia de los hijos, eso le da la oportunidad de tener una vida sexual muy activa y la noche anterior estuve en su casa admirando ese gran culo.