Mi mujer y yo de perrito pasamos a un misionero sin quitarse la panty!

Mi esposa y yo eramos unas personas muy calientes, nos encanaba el sexo y estabamos cachondisimos la mayor parte del tiempo, sobre todo los domingos en los que ya no teníamos nada que hacer, con nuestros hijos fuera de casa sabíamos que teníamos el lugar completo para nosotros así que ella se puso su panty más sexy, me echó en la cama y nos dimos unos buenos besos hasta que decidió ponerse en cuatro para que se la metiera, a ella le gustaba como se lo estaba haciendo y cuando ya se había cansado me dijo que tocaba el misionero así que se acostó y se preparó para ser atravesada, esa pussy estaba muy caliente.