Le di un anal sin condón a la esposa de otro hombre y fue muy placentero

Había escuchado que con la esposa de otro no debía meterme pero me sentía con una moral muy distraída como para hacer caso de esto, Samantha es mi amiga, se casó hace dos años pero su marido no la satisface, él sólo piensa en su beneficio y esto le molestaba a Samantha que vino a refugiarse en mí y como buena mujer despechada terminó dandome las nalgas, literalmente, estaba en mi casa platicando cuando me hizo la propuesta indecente y nos fuimos para mi habitación, tras un rato de manoseo muy apasionado le metí la verga por la pucha que la tenía muy caliente pero me dieron ganas de intentar un anal sin condón, fue una delicia.