La sugar baby y yo hicimos un anal mientras estrenaba mi departamento!

La vida me había tratado muy bien últimamente, mi empresa por fin estaba teniendo el éxito que deseaba, me había vuelto novio de una veinteañera que aunque ella estaba conmigo por mi dinero decía amarme a pesar de todo, era algo irónico pero yo trataba de creer que era verdad así que me dejaba llevar bastante por el amor que esta chica pudiera darme, sin poner queja alguna, además de que estuvo conmigo cuando empezaba a ver mis primeros activos así que la invité a mi departamento nuevo, para estrenarlo con buen sexo, ya llevabamos un rato en la acción por lo que le dije si pasabamos a un anal y sorprendentemente le gustaba como se lo estaba haciendo.